Es la cuenta regresiva para que Sabrina Spellman cumpla 16 años, momento en que la adolescente mitad mortal, mitad bruja, deberá definir su destino. Si seguir con su vida normal o renunciar a ella y asumir su condición extraordinaria heredada de su padre, un líder brujo que falleció junto a su esposa en un sospechoso accidente. Si bien en los 90 se transmitió con éxito la serie que contaba la vida cotidiana de esta joven bruja, esta propuesta se aleja de la cándida y liviana historia que muchos recuerdan. Titulada en español como El mundo oculto de Sabrina, la serie de Netflix, que partió el viernes, sigue la historieta de Archie Comics, desarrollando una entramado sangriento.

De la mano del productor y escritor Roberto Aguirre-Sacasa, creador de Riverdale, la nueva Sabrina llega personificada por la actriz estadounidense Kiernan Shipka, quien luego de presentar la serie en el Festival internacional de cine fantástico y de terror de Sitges, conversó con La Tercera: “El personaje me inspiró bastante por sí solo, ella es una joven con opinión, que no lo sabe todo, pero está curiosa por aprender, comete muchos errores y aprende de ellos. Por esto, al momento de prepararme estuve aislada para enfocarme en crear el personaje”.

Shipka cobró notoriedad cuando tenía ocho años al interpretar a Sally, la hija del Don Draper en Mad Men, papel que se extendió por siete temporadas. “Me ayudó mucho, fue mi escuela de actuación, algo muy fundamental en mi vida, aprendí como funciona la televisión y fue maravilloso ser testigo del trabajo de John Hamm. Ciertamente he aprendido de mis trabajos, pero este fue muy potente”.

Los referentes

En la serie, una de las razones que hacen dudar a la protagonista sobre si optar por el ocultismo es su novio, Harvey, interpretado por Ross Lynch, quien anteriormente trabajó en proyectos tan dispares como la serie Austin & Allie, del canal Disney, y My friend Dhamer, la biopic donde encarnó al asesino conocido como el carnicero de Milwaukee. “Cuando recibí el llamado y me dijeron que debía partir a Canadá por el resto del año, no lo dudé y lo hice”, cuenta Lynch, quien además cree que la producción será bien recibida “A la gente le gusta ver estas cosas, sentir un poco de miedo, ver sangre. Así como en su momento fueron los vampiros, luego los zombies, quizás ahora son las brujas”.

Sin duda, uno de los aspectos que sobresalen es la supremacía de personajes femeninos y las alusiones a los derechos de las mujeres. “Es una serie muy oportuna, siempre he sido una feminista y he estado conectada con esas materias. Tener un show inclusivo que permita espacio a mujeres jóvenes poderosas me hace sentir honrada”, comenta.

En esta primera temporada se identifican varios guiños a clásicos como El exorcista y El bebé de Rosemary, por lo que sus protagonistas debieron indagar en este género “Hay muchas referencias que pude consultar y ver, hay demasiadas influencias icónicas, revisamos series clásicas y películas como El resplandor”, cuenta.

Frente a las expectativas que puede generar el estreno, Kiernan se muestra confiada. “Ninguna serie es para todos, pero ésta puede llegar a un gran rango de personas, incluso más del que imaginamos. Es para adolescentes, pero también para los fanáticos de Doctor Who que querrán ver a Michelle (Gomez); del Señor de los Anillos porque está Miranda (Otto); de The Office porque tenemos a Lucy (Davis), y claro estarán también los fanáticos de Mad Men, Austin & Allie y Riverdale, que no son pocos”.

La actriz además destaca la empatía que provocará su personaje “Me encanta como ella se expresa, cuando ella siente que algo no está correcto, simplemente no lo hace, como se cuestiona todo. Es una persona muy amable y con buen corazón, será amada por todos”.